martes, 23 de julio de 2013

LA ENFERMEDAD DEL S.XXI: LA CONTAMINACIÓN EMOCIONAL

Tras ver trabajar a mi primo durante éstos días he aprendido algo que quiero transmitiros en este Post.

Él ayuda a las personas a curarse, pero no de la forma tradicional; es decir, que usa otros métodos distintos tales como la acupuntura y la fitoterapia propios de la cultura china junto con la ecología emocional. 

Es curioso ir a su consulta con cualquier tipo de problema ya sea por ej. un dolor de pecho derivado de estrés, y ver como al final el problema no está en tu pecho sino que está en tu interior: es dolor emocional. 

¿En qué medida alteramos el clima? ¿En qué grado contaminamos nuestro mundo? ¿Cuáles son los efectos en nuestro entorno? ¿Qué precios pagamos por nuestra inconsciencia y nuestra irresponsabilidad? ¿Cuál es tu tasa de “Contaminación Emocional? 

Padecemos mayor contaminación emocional que atmosférica. 

Por ello La Ecología emocional propone prevenir la contaminación y el calentamiento emocional y sus nefastas consecuencias. Enseña a traducir la información emocional y a canalizar creativamente dicha energía gestionando ecológicamente nuestros afectos. Dado que "el adentro condiciona el afuera", cada persona puede escoger ser parte de la solución o del problema de la humanidad. Ésta es nuestra responsabilidad: mejorarnos a nosotros mismos para mejorar el mundo y conseguir una vida más equilibrada y armónica.

Ecología Emocional por tanto se reduce a  las tres erres:
 
1. Reducir los contaminantes emocionales:
 
El mal humor, la irritación, el enojo, el desánimo, el rencor, o el resentimiento etc. son contaminantes que si no son gestionados o si se gestionan mal, se convierten en basuras emocionales.

Las basuras son cargas afectivas inútiles, que nos pesan, nos frenan, nos desmoralizan y nos anclan en el pasado, contaminan nuestro presente y dificultan nuestro futuro. Por ello debemos deshacernos de ellas lo antes posible. Si no lo hacemos, provocará el llamado efecto invernadero y la lluvia ácida: todas aquellas partículas tóxicas que emitimos y los contaminantes rebotarán en forma de lluvia ácida reduciendo a cenizas nuestra vida interior (Agujero en la capa de ozono).
 
2. Reciclar Recursos y Emociones:

Las emociones por tanto deben de cambiar, evolucionar y desaparecer. Si las  retenemos y nos las gestionamos, pueden llegar a envenenarnos.

Transformar un sentimiento mediante su gestión emocionalmente ecológica, nos dará la oportunidad de evolucionar y descubrir nuevas posibilidades desde nuestro interior.

3. Recuperar la armonía:
 
Para recuperar y  mantener la armonía son necesarios los abonos o vitaminas emocionales que ayudan a crecer y ayudan a vivir. Proporcionan nutrientes y energía emocional: agradecimiento, felicitaciones, sonrisas, abrazos, caricias, ternura…
Las conservas emocionales son buenas para cuando lleguen los malos tiempos evocarlas.
Por último, no nos olvidemos de las reservas y espacios protegidos ya que son espacios de intimidad reservados a nosotros mismos. Nos ayudan a respirar y a disfrutar de una mejor calidad de vida. Deben expandirse a medida que crecemos.


Tenemos una mente inteligente, pero desconectada de las emociones, por lo que construimos mapas de decisión equivocados.

Moraleja: No acumules rabias, humillaciones, barbaridades, angustias, llantos, frenesíes etc. Porque estás contaminándote y puedes encontrarte con un cáncer, una nefritis, una diabetes, una esclerosis que finalmente te aniquila.

Te contaminas a ti mismo y a los ecosistemas en los que te mueves: tu familia, tus amigos, tu empresa, tu ciudad.. etc.
 
Por eso SI CADA DÍA NOS ARREGLAMOS EL PELO, ¿POR QUÉ  NO HACEMOS LO MISMO CON EL CORAZÓN?  Ganghi

PD: EMPRESARIOS, no dejéis que vuestras empresas se contaminen. Reciclar las Emociones.

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