jueves, 21 de julio de 2011

Con Mujeres o Sin Ellas

Para empezar os voy a contar una vivencia que creo que os puede sonar:

“Crecí con el ejemplo de mi madre, una mujer que trabajaba en casa día y noche, sin vacaciones, para cuidar de todos nosotros, siempre estaba ahí para lo bueno y para lo malo, es así como me inculcaron el valor de la familia, del sacrificio y de la generosidad. También crecí con el ejemplo de mi padre, trabajador noble, responsable y empedernido que siempre estaba allí donde se le necesitaba, es así como me inculcaron el valor del trabajo, del esfuerzo y de la profesión.

La empresa en la que trabajaba no daba oportunidades a mujeres con hijos que querían conciliar la vida familiar y laboral, y cuando nació mi hijo mayor y me convirtieron en el último mono de todos los monos que allí había, compartiendo título con otras mujeres con hijos que habían pedido reducciones de jornada.(….)”



Esta es la historia de miles de mujeres trabajadoras en España que cada día se repite en miles de empresas.

Ser mujer tiene un papel muy complicado hoy en día en el ámbito laboral, porque las empresas nos ven como un coste:



MUJER= EMBARAZO=NIÑOS=BAJA=AUSENCIAS=DINERO……  



¿Nos vamos a quedar de brazos cruzados y ver cómo esta situación sigue ocurriendo en las empresas?

Hoy en día es imprescindible la presencia de la mujer en la empresa, pese a la oposición de algunos hombres que aún no aceptan la valiosa colaboración que el género femenino podemos dar, niegan con mucha convicción, que la mujer ha jugado un rol histórico, pero poco a poco son menos los machos que opinan así, ya que la misma sociedad ha aceptado en un buen porcentaje que la mujer ha logrado trastornar el orden social tradicional.


La mujer es la mejor administradora de empresas que existe, ya que administrar una familia no es tarea fácil y la familia es la empresa más importante que existe desde la creación de la historia.

Todos los problemas de género que hoy se ven como es el de la conciliación, pueden ser cambiados si hombres y mujeres nos pusiéramos de acuerdo; en esta sociedad sabemos que si los hombres existen es porque fueron paridos por una mujer entonces ¿porque el machismo? ¿Por qué esa desigualdad e incomprensión?

También sabemos que las mujeres existimos porque fuimos engendradas por un hombre.

Por ello, nos hacemos falta los unos a los otros (las mujeres a los hombres y los hombres a las mujeres) HACEN FALTA MUJERES EN LAS EMPRESAS, pero para ello es necesario saber conciliar y que las empresas nos valoren, que no nos consideren un coste.

Tenemos que hacernos oír y no solo entre nosotras, sino hacia el resto de la sociedad.

La vivencia que comencé relatando en este caso tiene un final feliz, como la pueden tener muchas otras, y ¿Por qué no?

“Así que encontré la empresa en la que trabajo ahora. En la entrevista dejé bien claro que quería responsabilidades en mi puesto y también que no pensaba renunciar a mi familia. A ellos les pareció fenomenal y desde entonces siempre han cumplido con su palabra, les he pedido aumentos y reducciones de jornada según las necesidades de mis hijos y mi marido, y han aceptado. Ellos me han pedido aumentos y reducciones de jornada según la carga de trabajo de la empresa, y yo también he aceptado.

La última novedad es que no hace falta que nos desplacemos hasta la oficina para trabajar, podemos hacerlo desde casa. La vida me ha cambiado radicalmente, las ventajas de esta nueva situación superan con creces las desventajas.”

La situación de cada persona y de cada familia es distinta, no vale la misma medida para todos por igual.


¡La conciliación es posible!

Ahora sólo falta que lo crean las instituciones, y las empresas y las personas de a pie.


Titularidad Compartida

La Ley de Titularidad Compartida va al Congreso

 
La implantación progresiva de la titularidad compartida es una solución necesaria para las más de 400.000 mujeres cónyuges de titulares de explotación, que todavía figuran como ayuda familiar. La ley de titularidad compartida va al Congreso mañana jueves 21 de julio con el apoyo de los dos grandes partidos de la Cámara, sólo queda que concluya el trámite parlamentario para que esta reivindicación histórica de FADEMUR vea por fin la luz.

 
La visibilización del trabajo de las mujeres en las explotaciones agrarias es una reivindicación histórica de FADEMUR, que al fin despertó la sensibilidad de un Gobierno que “está dando los pasos para hacerla realidad”.
El jueves acudirán al Congreso de los Diputados las presidentas de FADEMUR de todas las Comunidades Autónomas que han trabajado duramente los últimos años para conseguir esta visibilización del trabajo de las mujeres en el sector agrario. El régimen que ofrece la presente ley es aplicable a matrimonios y parejas de análoga relación de afectividad. La implantación progresiva de la titularidad compartida es una solución necesaria para las más de 400.000 mujeres cónyuges de titulares de explotación, que todavía figuran como ayuda familiar, según la Encuesta sobre la Estructura de Explotaciones Agrícolas del INE 2007.
FADEMUR ha publicado en los últimos años estudios con datos sobre la situación de las mujeres en las explotaciones agrarias. Nuestro estudio “La Cotitularidad de las Explotaciones Respecto al Sistema de Protección Social y Posibles Alternativas. Análisis desde una Perspectiva de Género”, sirvió de base para el informe del Consejo de Estado que presento al MARM, destacando en él la labor de nuestra federación con la publicación de nuestros estudios. En 2010 publicamos la “Guía de Derechos para agricultoras y ganaderas” donde recogíamos toda la información existente hasta el momento sobre las distintas medidas que se han puesto en marcha, por parte de las distintas Administraciones Públicas, dirigidas a visibilizar el papel de las mujeres en el sector agrario en general, promover la afiliación a la Seguridad Social, facilitar el acceso a la titularidad compartida de las explotaciones agrarias o la incorporación al mercado laboral a través de su incorporación al sector agrario.
En la actualidad, el 82% de las mujeres rurales trabajan en el campo en calidad de cónyuges o hijas y, sin embargo, en la mayoría de los casos, el 71,2% concretamente, los titulares de la explotación son hombres. En este contexto, la labor de las mujeres se considera como una “ayuda familiar”, de forma que a pesar de trabajar en las explotaciones no pueden gestionarlas administrativamente ni consolidan ningún derecho cuando los titulares son sólo sus cónyuges.
El nuevo marco legal que ofrece la titularidad compartida, además de la regulación de los efectos administrativos, promoverá una acción positiva dando visibilidad fundamentalmente a las mujeres y permitiendo que éstas puedan ejercer y disfrutar de todos los derechos derivados de su trabajo en las explotaciones agrícolas en términos de igualdad con respecto a los hombres.
Desde FADEMUR valoramos positivamente este Proyecto de Ley sobre Titularidad Compartida de las Explotaciones Agrarias, ya que es un paso adelante en la lucha para la consecución de la equidad de mujeres y hombres en el sector agrario.
El primer paso se dio en el año 2005 al facilitar e incentivar con bonificaciones la incorporación de las mujeres a la seguridad social agraria, para que cuenten con su propia protección social. FADEMUR y UPA consiguieron este hito histórico, pero no nos detuvimos aquí y mantuvimos reuniones presentando nuestros estudios y datos en todas las Comunidades Autónomas para que procedieran a aumentar el porcentaje de bonificación y la edad para acogerse a esta medida.
Ahora, con este segundo paso, las mujeres agricultoras y ganaderas van a “aparecer en los papeles” de su explotación, con lo cual van a tener al fin los mismos derechos y también los mismos deberes que sus parejas.
¿Qué va a significar la titularidad compartida de las explotaciones agrarias para las mujeres?
  • Van a dejar de pedir a sus maridos la autorización para hacer las gestiones de la explotación de las que habitualmente se ocupan.
  • Van a tener asignados ingresos propios derivados de su trabajo, es decir, rendimientos del trabajo, con lo que podrán hacer su declaración de la renta individual que siempre será mejor para el resultado familiar que la conjunta.
  • Se les asignarán la mitad de los derechos y cuotas de producción con que cuente la explotación (cuota láctea, derechos de viñedo, de pago único…), con lo cual estará todo más claro en un caso de divorcio, por ejemplo.
  • Se facilitará su acceso al crédito, a las compras, a los contratos… porque ya aparecen “en los papeles” como titulares de esa explotación.
En definitiva, las mujeres que trabajan en las explotaciones familiares agrarias por fin van a ver reconocidos todos sus derechos individuales derivados del trabajo que realizan